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martes, 14 de diciembre de 2010

Día veintiuno: el dilema de la leche, parte II

Lunes. Último de mis 21 días sin Mercadona.

Hoy ha sido un día como otro cualquiera, con pocas compras (únicamente mi chusco de pan).

Antes de pasarme por la tienda de productos manchegos (Dehesa El Perchel), me he acercado al bar de al lado a preguntarle al amable camarero si sabía ya dónde conseguir la leche fresca. Nada más entrar por la puerta, el hombre se ha dirigido a mí para pedirme disculpas por no haberse acordado. Yo le he dicho que no se preocupara, porque gracias a una amiga había encontrado la página web de Cantarranas, y ya me pondría en contacto con ellos.

He de reconocer, que tras la reacción de las mujeres de la tienda el otro día, estaba convencida de que para adquirir la leche no me quedaría otra que acercarme al E.Leclerc o al Eroski. Pero mi sorpresa ha sido mayúscula por dos motivos: uno, la rapidez en responder a mis correos electrónicos; y otro, la lista de establecimientos cerca de casa (porque me preguntaron incluso la zona donde vivo para no hacerme andar mucho) donde poder conseguir sus productos.

Transquibo aquí parte de la respuesta que creo interesante y me gustaría compartir:

"Ya de paso informarle que hay otras leches que se dicen "fresca" pero que tienen más de 20 días de caducidad. Esa leche es leche calentada con el mismo sistema que el brick (140 ºC 2 segundos) pero metida en una botella y conservada en frío. O sea, que sabe a leche de brick fría. Nuestra leche en bolsa se ha calentado solo a 75ºC durante 15 segundos y le damos 6 días de caducidad, por eso es fresca.....

Para utilizar la bolsa necesita tener una jarra especial que sirve de soporte para el frigo además de para poderla servir cómodamente. Debe cortar ambos picos de la parte superior de la bolsa, uno para que entre el aire y otro para que salga el producto. Solicite la jarra en la tienda, diga si fuese necesario que ha hablado conmigo, aunque lo suyo sería que se la diesen fácilmente o como mucho que se la encarguen a nuestro repartidor.

Espero que la información haya sido de ayuda, para cualquier otra cosa ya sabe donde estamos."

Dice el refranero: "No te acostarás sin saber una cosa más". Y hoy hemos aprendido cómo se prepara la leche fresca que venden embotellada y sitúan en los refrigerados de los supermercados, y cómo se prepara y se debe conservar la leche fresca que venden en bolsas.

Dilema más que resuelto: comprar productos de proveedores de la zona en los pequeños comercios del barrio.

Un cordial saludo,

La clienta lechera.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Día dieciocho: la excursión al mercado y el dilema de la leche.

El mal tiempo y las inundaciones lograron que mi puente se prolongara un día y que mis existencias, por tanto, también. Sin embargo, en previsión de lo que ocurrirá el lunes y aprovechando que tenía que salir de bancos, me he dado un garbeo por el centro buscando de una vez dónde comprar la leche.

Más de una década después de mi llegada a esta pequeña capital de provincia, me he dignado a entrar en el Mercado Municipal, pensando que allí encontraría la leche fresca de la que me hablaron hace poco (esa que aún se vende al peso en bolsas). El problema es que me he encontrado con multitud de carnicerías, fruterías y pescaderías, incluso con algún puesto de productos de la zona (como legumbres o especias), pero de leche fresca ni una gota...

Contenta por haber descubierto dónde conseguir todos los alimentos frescos sin dar muchas vueltas, pero pesarosa por no haber encontrado lo que buscaba, me he ido a comprar el café que no pude comprar el otro día y el pan en mi nueva tienda favorita: la de productos manchegos.

Esperando mi turno en este último lugar, rodeada de mujeres de mediana y avanzada edad que comentaban lo rico que estaba el conejo con un buen puñado de tomillo, me he decidido a preguntarles dónde podía encontrar la dichosa leche fresca.

- ¡Ay hija! ¡Si eso ya casi no se vende! ¡Que no dura ni tres días en la nevera!- ha sido la primera respuesta que he recibido.

Tras contemplar en mi rostro la desilusión más absoluta se han puesto a divagar hasta que una de ellas me ha dicho que me acercara al bar de al lado y le dijera al dueño que iba de su parte, y que a ver si me podía facilitar alguna bolsa de leche "Cantarranas" de la que él sirve. Agradecida y emocionada sólamente he podido decir muchas gracias, y me he marchado.

Minutos después me he animado a entrar al bar, y tras pedir una caña para romper el hielo, le he comentado al camarero lo de la leche, matizando un poco, porque más que poder adquirirla a través de él, me gustaría encontrar alguna tienda que tenga a los amigos de "Cantarranas" como proveedores para comprarla por el método tradicional.

Y he aquí mi dilema, mis queridos amigos...

El amable camarero me ha comentado que no tenía conocimiento de que esa leche se vendiera en ninguna tienda de los alrededores, sin embargo sabía a ciencia cierta que en E.Leclerc podría encontrarla. Mierda para mí. De todas formas, el buen hombre me prometió interrogar al repartidor y contarme el lunes si hay otro sitio donde pueda hacerme con ella.

E.Leclerc entra dentro de la lista de establecimientos prohibidos (al menos hasta el día 14, martes). Y mi comedero de cabeza es: si no hay otra tienda donde pueda comprar leche fresca ¿Qué es más responsable? ¿Comprar leche de grandes marcas en pequeños establecimientos, o comprar leche fresca de proveedores de la zona en un hipermercado?

Tengo hasta el lunes para meditar.

Que pasen un buen fin de semana. Un cordial saludo,

La clienta irresoluta.